PARA CAZAR AL OSO…

David Chong Chong

Perspectivas para el uso de sistemas de videovigilancia

La finalidad esencial de un sistema de videovigilancia es detectar la manifestación de ciertas condiciones visuales, que por su presencia o ausencia son el indicativo de ocurrencia de una situación de interés, que en el ámbito de la seguridad corresponden a las que proyectan un potencial de peligro, y por ende causar daños, las denominadas situaciones de riesgo.

Panorama
En el ámbito de la seguridad el factor crucial para el éxito de la videovigilancia es la oportunidad y celeridad de la detección de los indicativos de las situaciones de riesgo porque éstas determinan las posibilidades para detener, reducir e incluso tratar de revertir o evitar los daños causados por la ocurrencia de dichas situaciones, lo que significa encontrar la fuente de riesgos antes de que provoquen daños. En este contexto los indicativos de la ocurrencia de una situación de peligro pueden ser de dos tipos:

Indicadores de riesgo, que corresponden a condiciones no deseadas y por tanto deben estar siempre ausentes.

Indicadores de normalidad, que corresponden a condiciones esperadas y por tanto deben estar siempre presentes.

Con base en ellos, la labor de videovigilancia consiste en detectar el surgimiento o presencia de un indicador de riesgo que debe detonar la aplicación de un protocolo de reacción y/o la desaparición o ausencia de un indicador de normalidad que debe iniciar un análisis de las circunstancias, y que derivan en un ejercicio de toma de decisiones de hacer o no hacer bajo un esquema ODA (observar, decidir, actuar), buscando la solución del mejor beneficio y/o el menor de los males, ex malis eligere minima.
Para la detección de estos indicadores se requiere la aplicación de las capacidades RDI sobre las imágenes captadas y proyectadas a través de los sistemas de videovigilancia, que son reproducciones imprecisas de la realidad por lo regular en una composición múltiple (mosaico), en los siguientes términos:

Retención, la capacidad de retener una imagen para aplicar un análisis de su contenido.

Detección, la capacidad de detectar variaciones en el contenido de dos imágenes sucesivas del mismo espacio.

Identificación, la capacidad de determinar si el contenido mostrado en una imagen representa la presencia de un indicador de riesgo o la ausencia de un indicador de normalidad, para actuar en consecuencia.

Por su parte, las situaciones de riesgo susceptibles de ser detectadas mediante estos indicadores se pueden clasificar en dos formas:

Como situaciones conocidas para las cuales se suelen tener previamente identificados patrones de indicadores, derivadas de ocurrencias o ejercicios de análisis prospectivos, y que por lo regular se materializan por los indicadores de riesgo, de tal suerte que es posible ejecutar acciones incluso con enfoque proactivo.

Como situaciones inéditas para las cuales la única manera de detectarla es a través de un análisis retrospectivo, usualmente con alguna forma de enfoque forense o de inteligencia, de la ausencia de indicadores de normalidad.

Perspectiva
Se suele disponer de dos tipos de recursos para realizar las labores de videovigilancia, facilidades tecnológicas como son las aplicaciones de análisis de imágenes con capacidades tales como reconocimiento facial y de detección de movimientos sospechosos, y el factor humano, con los siguientes perfiles de capacidades y limitaciones.

Facilidades tecnológicas
La tecnología ofrece la gran capacidad de precisión y certidumbre, un funcionamiento prácticamente a prueba de errores, pero como limitante connatural incluso en su versión más sofisticada como la inteligencia artificial, nunca podrá ir más allá de su diseño y su programación, de tal suerte que las facilidades tecnológicas nunca podrán hacer frente a condiciones y situaciones inéditas o bien que simplemente no hayan sido previstas en su diseño y su programación.
Por ello, las facilidades tecnológicas se pueden orientar a dinámicas de cualquier nivel de complejidad, pero con perfiles previstos y rutinarios. En este sentido, representan una alternativa muy confiable para la detección de los indicadores de riesgo, cuyo surgimiento debe detonar prácticamente en automático la aplicación de un protocolo de reacción, para lo cual aportan objetividad, celeridad y certidumbre absolutas, prácticamente sin dudas ni errores. Y el requerimiento base para estos efectos es un diseño adecuado de su funcionalidad respecto a las expectativas de aplicación.

Factor humano
El factor humano ofrece la gran capacidad de responder a condiciones y situaciones de todo tipo, previstas o no previstas, pero también la gran limitante de su potencial de imprecisión, subjetividad y falibilidad, cuya probabilidad de manifestación suele ser directamente proporcional a la magnitud y complejidad de las tareas a realizar, de tal suerte que lo más conveniente es destacar al elemento humano a cargo de tareas con la menor complejidad posible y/o un nivel significativo de potencial de incertidumbre.
Por ello, si bien el elemento humano también puede hacerse cargo de la detección de los indicadores de riesgo, lo más importante es que puede desarrollar las labores de análisis con enfoque forense o de inteligencia sobre la ausencia de los indicadores de normalidad a fin de detectar condiciones y situaciones de riesgo inéditas.
Y el requerimiento base para estos efectos es un perfil de formación de competencias, disciplinado ante lo previsto y abierto a nuevas posibilidades para lo imprevisto, bajo la premisa de que con buen personal hasta el peor de los sistemas puede funcionar, pero con mal personal hasta el mejor de los sistemas puede fallar.

Conclusión
En cualquier aplicación de tecnología siempre se configura un binomio hombre-máquina en el cual el elemento humano debe ser el responsable en última instancia de discernimiento y decisión, en virtud de que la máquina no puede exceder su diseño y programación, por lo que ayuda a hacer el trabajo, pero no puede hacer todo; mientras que el elemento humano si es capaz de hacer frente a condiciones y situaciones no previstas, así como tomar decisiones con información incompleta, confusa e incuso aparentemente contradictoria, escenario típico de la naturaleza heterogénea en el ámbito de la seguridad.
El problema no es cazar al oso (anular la fuente de riesgos), sino encontrarlo antes de que nos encuentre (cause daños).

*Para contactar al autor, hágalo a través de dchong@ceasmexico.org.mx