¿MÉXICO un país de delincuentes?

José Luis Rojo y Arabi

Las contradicciones sobre la generalización de los mexicanos como delincuentes y los riesgos que está dejando de lado EUA

De acuerdo a los comentarios del presidente de Estados Unidos (EUA), Donald Trump, México es un país donde abundan los delincuentes y es por eso que tiene que levantar un muro para salvaguardar su nación, lo que se puede considerar como muy prudente para evitar que sus habitantes se encuentren en riesgo de ser víctimas de un delincuente. Para esto, además de levantar un muro que de acuerdo a su perspectiva es infranqueable, va a deportar a todos los “bad men” que se encuentran en forma ilegal en su país y para optimizar este recurso va a contratar a cinco mil agentes de migración (ICE).
Esto se puede interpretar como un espíritu patrio muy adecuado para salvaguardar a su pueblo y reforzar la seguridad de EUA; sin embargo cuando se estudia la materia de Análisis de Riesgos, se contempla como una primera necesidad el de identificar las amenazas, esto nos permite evaluar las vulnerabilidades y determinar los niveles de riesgo, conceptos que dentro de un estudio de se- guridad son imprescindibles y que muy probablemente el presidente Trump no cuenta con un analista de riesgos calificado y por lo mismo, sí tiene una debilidad muy grande.
¿Cuáles son las verdaderas amenazas a que se enfrenta el recién nombrado presidente Trump? Primeramente a una falta de asesoría que identifique la realidad de su país, no son los ilegales mexicanos los generadores de la delincuencia en ese país, el 90% de las deportaciones han sido de personas trabajadoras que el único delito que cometieron fue el de llevar unos cuantos dólares a sus casas para subsistir, con las consecuencias que las deportaciones dejaron niños en abandono y fracturadas las familias en su entorno, los “bad hombres” terminaron siendo personas trabajadoras que no representaban ningún riesgo para esa sociedad.
Analizando la situación delictiva de Estados Unidos, encontramos que en el sitio oficial de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en 2014, aparece que en ese año se identificaron unas 33 mil pandillas en este país, que se clasificaron como pandillas callejeras, identificándose como las más peligrosas dentro de los latinos las siguientes:

El verdadero riesgo en EUA
Estas bandas delictivas se calcula que cuentan con miles de delincuentes, todos de origen latino, pero tienen una característica muy especial son altamente peligrosos y agresivos, por lo mismo la Policía no los combate ni los deportan a sus países de origen, siendo más fácil deportar a los trabajadores y engañar a su población haciéndoles creer que están depurando su sociedad.
Independientemente de estas pandillas delictivas, encontramos a las bandas: albanesas, asiáticas, motociclistas estadounidenses, italianos, norteamericanos, afroamericanos, de Oriente Medio, neonazis, soviéticas, musulmanas, Ku Klux Klan y todos los grupos terroristas que se encuentran arraigados en EUA, todos estos con un poder casi absoluto en grandes territorios demarcados dentro de diversas ciudades de ese país, donde es casi imposible el poder transitar por dichos lugares, con esto se demuestra que no son los ilegales los que representan un riesgo para este país.
Si consideramos que cada pandilla cuenta con unos 200 elementos activos de alto nivel delictivo, se tendrían unos siete millones de delincuentes, los que al parecer no son del interés del presidente Trump puesto que para su criterio y publicidad propagandista basada en una política falsa, son más peligrosos los trabajadores indocumentados a los que ha calificado como los “bad hombres”, que los delincuentes que operan en pandillas estructuradas.
Esto es muy fácil determinarlo, si analizamos las publicaciones y notas de la prensa en México, encontramos que constantemente se presentan aseguramientos de droga, detenciones de delincuentes, vehículos y propiedades de narcotraficantes, pero a la vez esas noticias no se ven con frecuencia en los medios noticiosos de Estados Unidos, probablemente por el hecho de que si se es delincuente de origen sajón o anglosajón se clasifican dentro de los “good hombres”.
La construcción del muro y de la discriminación han sido únicamente una campaña muy populista de Donald Trump para lograr obtener la presidencia, pero esto no lo exime de sus múltiples equivocaciones al hablar, si recordamos él mencionó en varias ocasiones: “America firts and only american first” (América primero y sólo América primero). Lo que quiere decir que para Trump su país es América y no Estados Unidos de Norteamérica, o piensa que es el presidente de todo el continente.
Por otra parte manifiesta que va a construir un muro, pero olvida que Estados Unidos y México tienen como límites territoriales el Río Bravo, que tiene una longitud de 3,034 kilómetros y a partir de 1948 ha servido de frontera entre México y Estados Unidos, desde el Paso Texas y Ciudad Juárez hasta el Golfo de México, lo que no explica Trump es si el muro lo va a construir en medio del río o va a perder la parte que le corresponde de la afluencia de agua, en la práctica estaría cambiando el límite territorial, y en relación a la clasificación que ha hecho sobre los niveles delictivos de los mexicanos, se le olvidó que de acuerdo a un informe del año 2014 elaborado por el organismo de Human Rights Watch, en Estados Unidos tiene la mayor población carcelera del mundo, con 2.2 millones de reclusos, pero no olvidemos que es en ese país donde se ha registrado el mayor número de masacres de personas en escuelas, centros comerciales y centros de diversión.

Recuperar la dignidad, trabajo que empieza desde casa
Otro aspecto que ha olvidado Donald Trump es el hecho de que su prepotencia, soberbia y altanería está haciendo que nazcan grupos Yihadistas y derivado de esto unen sus fuerzas los tres grupos más grandes leales de Al Qaeda convirtiéndose en el más grande del Sahel y representando esto un gran riesgo para Estados Unidos y que el único aliado que puede contener posibles ingresos a ese país es México, ya con anterioridad en nuestro país se han detenido a terroristas que buscaban ingresar a dicha nación.
Es claro que estamos en una situación de riesgo, sin embargo para muchos el burlarse de Trump es como si fuera su manifestación de rechazo a sus políticas. Por otra parte este problema ha generado que los mexicanos nos estemos uniendo en búsqueda de la dignidad que merecemos, pero a la vez nosotros hemos olvidado que el trato que nos está dando el actual presidente de EUA, proviene también de que somos un país con altos niveles de corrupción, desorden social, falta de respeto a la autoridad y una falta de cumplimiento a las disposiciones legales y de las autoridades.
Si queremos recuperar la dignidad, tenemos que recuperarla dentro de nuestro país, erradicar la corrupción en todos los niveles, sociales y de gobierno, así como considerar la opción que tenemos de salir adelante con negociaciones comerciales con otros países; no obstante, corremos el riesgo que nos rechacen por no ser confiables y en ese caso no será Trump quien tenga la culpa.