EL ENEMIGO ESTÁ ADENTRO

 

Enrique Jiménez S.

Los delitos más frecuentes que se cometen dentro de empresas, industrias o corporaciones comerciales

El presente artículo está basado en una recopilación de situaciones y hechos delincuenciales, observados y atendidos como asesor de seguridad y consultor de riesgos, durante mi carrera profesional en el ramo de la seguridad privada. Los actos delincuenciales o ilícitos que más frecuentemente se cometen dentro de distintas empresas o industrias son:

Robos (robo hormiga permanente) pequeños o grandes robos, planificados para extraer cantidades considerables de mercadería: electrodomésticos, materias primas, muebles, accesorios y partes para vehículos, medicamentos, etc. También, robo de información en bases de datos, carteras de clientes, listas de precios, técnicas de manufactura y otros datos útiles a competidores y piratas comerciales.

Asaltos a instalaciones con la finalidad de sustraer dinero de cajas de seguridad para pago de planillas y otros compromisos. Robos callejeros a transportes de valores o camiones de reparto.

Secuestros o intento de secuestro a directivos, accionistas, banqueros o familias adineradas, con la finalidad de obtener grandes cantidades de dinero a cambio de las victimas secuestradas. Además se incluyen los secuestros políticos para otro tipo de negociaciones.

Sabotaje a maquinaria, plantas eléctricas, áreas de producción, sistemas de cómputo y vehículos de reparto, con el fin de causar daño parcial o permanente a las instalaciones y con intención de afectar el proceso normal productivo y rentable de una organización comercial o industria productiva.

Clasificación de delincuentes
Al momento de intentar describir las conductas criminales siempre surge la pregunta: ¿el delincuente nace o se hace? Aquí una descripción de los perfiles criminales:

1.- Delincuentes individuales: actúan en solitario y pueden ser:

Profesionales, están “capacitados” desde muy jóvenes en distintas prácticas de delitos: robos de dinero, teléfonos celulares, vehículos (total o parcialmente), joyas, tarjetas de crédito y otros objetos que pueden ser convertidos rápidamente en dinero efectivo; actúan en las calles, residencias, dentro de oficinas o empresas. La mayoría de estos ladrones han estado en cárceles, por lo que se encuentran “entrenados” por otros con mayor experiencia en la comisión de esos delitos. Entre estos se incluyen a los estafadores profesionales, delincuentes inteligentes, etc.

Ocasionales (aprendices o “amateurs”), quienes actúan por “necesidad” con la excusa de que no tienen trabajo para sostener a una familia o también los adictos a sustancias tóxicas (alcohólicos o drogadictos), recurren a robos y asaltos para conseguir dinero. También se pueden incluir a los cleptómanos, personas enfermas que actúan por un impulso psicológico y roban cualquier objeto sin necesitarlo. Estos se encuentran en casas familiares, oficinas, bodegas y otros núcleos sociales.

2.- Grupos delincuenciales o bandas: son grupos integrados en bandas formadas por cinco o más elementos organizados adecuadamente para cometer robos o asaltos a residencias, así como a tiendas, almacenes, fábricas, bodegas, bancos y otros negocios. Se pueden clasificar:

Oportunistas: los que ven situaciones fáciles para cometer ilícitos al detectar debilidades o falta de seguridad preventiva en los sitios antes mencionados o en personas desprevenidas, lo que les permite actuar “fácilmente”. Su terreno de acción son los centros comerciales, especialmente.

Planificadores: estos planean sus robos o asaltos y los ejecutan con base en un Plan de Acción premeditado que se basa en la información que consiguen anticipadamente de sus víctimas. En esta clasificación se ubica el famoso crimen organizado que, como su nombre lo indica, está “organizado” por distintos criminales profesionales que se especializan en diferentes delitos: robos, secuestros, extorsiones, etc. Cada uno de los integrantes del grupo tiene una “misión” que cumplir: jefe de la banda, observador y analista del objetivo, encargado de logística, transportes y otros insumos necesarios, planificador de rutas de escape, negociador de la mercadería para venta posterior, “financista” de la operación y también apoyo de contactos externos; otros delincuentes, informantes y facilitadores, autoridades y elementos de seguridad privada en algunos casos.

Máximas delincuenciales
Dentro de este círculo existe un estilo de reglas o imperativos que los rigen, como las que enumero a continuación:

Una banda o grupo de delincuentes jamás se arriesgará a cometer un acto criminal sin estar seguros de su éxito.

El o los delincuentes evitarán, a cualquier costo, el ser descubiertos o capturados y por eso son muy peligrosos.

Un delincuente encarcelado deja de “producir” y es inoperante, no conoce otra forma de vida, aunque algunos de ellos siguen operando desde las cárceles por medio de sus contactos externos.

Los delincuentes profesionales nunca se jubilan o retiran, solo tienen dos caminos: la cárcel o el cementerio. El porcentaje de rehabilitación de ellos es muy bajo, en casi todos los países del mundo.

Secuestros
Es el delito más bajo y doloroso que comete un delincuente pues además del alto impacto psicológico que tiene sobre la víctima directa, afecta también a la familia, causándole daños emocionales imborrables que implican terapias psicológicas a largo plazo, incluyendo, pérdidas económicas inesperadas que afectan patrimonios familiares o empresariales. Hay dos tipos de secuestros:

Con fines económicos: son una transacción “comercial”; ellos tienen a alguien a quien quieres y lo devuelven a cambio de algo que ellos quieren (dinero). El secuestrador planifica minuciosamente y en anticipado: selección de la víctima (poder económico/financiero personal, familiar o empresarial); lugar de residencia, trabajo y sitios que visita, amigos personales y familiares cercanos (rutinas frecuentes); bancos y financieras que usa, etcétera. Esto sirve al secuestrador para diseñar la estrategia a seguir con la victima preseleccionada. Normalmente en un secuestro, la mayoría de las veces, está involucrado un familiar, (cercano o lejano) o un empleado “de confianza” que conoce el estatus personal y económico de la víctima. Últimamente, en algunos países latinos, se están dando los llamados “secuestros exprés”, en los cuales mediante el pago de pequeñas sumas de dinero, liberan a las víctimas rápidamente en el mismo día o después de retenerlas pocas horas; estos secuestros se dan en las calles después de seguir al objetivo seleccionado en sus rutinas de trabajo o de compras.

Con fines políticos: los movimientos revolucionarios de Latinoamérica usaron los secuestros como medidas de coacción para la liberación o intercambio de prisioneros detenidos por funcionarios de gobiernos, militares o civiles. Este tipo de secuestros ha desaparecido prácticamente al instalarse gobiernos democráticos y eliminando conflictos políticos internos.

Sabotaje industrial o comercial
Se da en industrias pequeñas o grandes y también en corporaciones nacionales o internacionales, éste se utiliza con el fin de bloquear y entorpecer sus procesos normales de producción y comercialización. Los responsables de sabotajes industriales y comerciales normalmente son empleados descontentos con las políticas laborales del empleador o también trabajadores despedidos injustamente y que desean desquitarse del supuesto agravio recibido. Asimismo se conocen casos de sabotajes realizados por infiltrados pagados por competidores comerciales de alto nivel para afectar la imagen de determinada empresa o la calidad de los productos que se elaboran.
En estos casos es de vital importancia la labor que realizan los departamentos de Recursos Humanos y de Seguridad Interna de cada institución comercial o industrial puesto que ellos son los responsables de mantener el control del personal laboral interno y la armonía adecuada para un clima favorable de trabajo.

Recomendaciones
Para evitar ser víctima de alguno de estos delitos, a continuación, propongo lo siguiente:

1.- No es suficiente mantener un sistema de seguridad externo (físico o electrónico), si se descuidan los riesgos internos de la empresa.

2.- Además de las acciones preventivas y operativas debe tener un plan de inteligencia basado en la información de riegos que reciba dentro de las instalaciones a proteger.

3.- Los reglamentos de seguridad deben ser revisados y actualizados periódicamente, y hacer las recomendaciones y peticiones por escrito a los ejecutivos.

4.- Todos los trabajadores de una empresa, ejecutivos, operativos y mandos medios deben ser capacitados en medidas de seguridad y conocer los riesgos y delitos que pueden enfrentar.

5.- “El enemigo estará adentro, si se lo permitimos; nunca hay que ignorarlo”.