BRISA ESPINOSA ÁVILA Y MIGUEL ÁNGEL CHAMPO DEL VALLE, la pareja de la seguridad

Verónica Muñoz Ayala / Staff Seguridad en América

SEA tuvo la oportunidad de tener una muy interesante charla con la directora de Administración y el director general de Multiproseg, en donde nos contaron cómo fue que terminaron no sólo compartiendo su vida, sino también su pasión por la seguridad, así como sus pasatiempos, aficiones y sus metas

Mientras íbamos camino a la entrevista que estábamos preparando para esta edición, tuve la sorpresa de saber que en esta ocasión no sólo tendríamos a un personaje destacado de la seguridad, sino dos: Brisa Espinosa y Miguel Ángel Champo. La siguiente sorpresa fue cuando supe que además estaban casados, pensé: “¡Increíble conocer a una pareja que no sólo comparte su vida, sino también su pasión por una profesión!”.
Ya en el restaurante Sud 777, tuve el gusto de conocer a Brisa y Miguel Ángel, realmente personas muy agradables y con una conversación muy amena e interesante. Mientras comíamos, acompañados de Samuel Ortiz, director de Seguridad en América (SEA), platicamos de muchas cosas, desde cómo se conocieron hasta cómo fue que iniciaron su negocio, los retos que enfrentaron y los logros que alcanzaron con perseverancia y amor.

Antes de la seguridad
Durante la charla, Brisa nos contó que desde joven estuvo involucrada en el sector de la seguridad pues tiene un negocio familiar dirigido a la seguridad privada, en donde trabajó con su papá en tareas administrativas y otras áreas.
Asimismo, Miguel dijo que él no conocía nada de seguridad hasta que conoció a Brisa, de hecho después de que se casaron, él comenzó a trabajar en este sector, empezando desde abajo y de esa forma labró su carrera dentro de la seguridad privada.
“Yo empecé en esto al momento que conocí a Brisa, bueno cuando nos casamos. Inicié trabajando en el negocio familiar, me dieron la oportunidad de colaborar con ellos y pues en el camino de los procesos administrativos de la empresa me especialicé en algunas cosas como en la gestión de los permisos ante las autoridades, el tema de licitaciones era mi área de responsabilidad. Posteriormente, se fueron abriendo otras oportunidades hasta que logramos tener este esquema de negocio entre mi esposa y yo que se llama Multiproseg.
Anteriormente, no tenía nada que ver con el tema de la seguridad yo trabajé en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), primero como auxiliar administrativo y después, por necesidad, tuve que seguir trabajando como camillero. Después conocí a Brisa; nos casamos y me dieron la oportunidad de comenzar en el sector de la seguridad privada. Posteriormente, cursé el DSE de la Universidad de Comillas, intenté certificarme en CPP y, finalmente, estudié la carrera de Administración de Empresas”, explicó.
“El camino nos fue llevando, es un negocio muy noble que da para trabajar en todas las áreas que te puedas imaginar: legal, administrativa, etc. Creo que cualquier profesionista encuentra trabajo en el sector de la seguridad privada. Además, las cosas se fueron dando, el destino nos llevó a hacernos cada vez más expertos en el tema, aprendiendo más y fue cuando le agarramos el gusto”, comentó Brisa.

Emprendiendo en la seguridad
El recordar cómo fue que emprendieron en el sector de la seguridad significa regresar a la historia de cómo se conocieron Brisa y Miguel Ángel, amigos en común los presentaron, se hicieron novios y después de un tiempo se casaron. Ella tenía 21 y él 26 años, por lo que con esfuerzo y dedicación lograron forjar un camino dentro del sector.
“Cuando nos casamos fuimos unos locos enamorados, yo tenía 26 años y ella tenía 21. Brisa no tenía ni la prepa, yo tampoco; éramos dos chicos de secundaria. Pero de repente a ella se le ocurrió ir a su escuela para ver si había aprobado un extraordinario que presentó; la sorpresa que se llevó fue que sí lo había pasado. Me acuerdo que estábamos en la Comercial Mexicana de Periférico y ahí comiéndonos un hot dog, le dije: ‘Métete a estudiar, yo te apoyo, me encargo del niño, los gastos, lo que pueda’.
Le dije: ‘Vete a estudiar, termina y te prometo que después yo haré lo mismo’. Ella se metió a estudiar Derecho a la Universidad Tecnológica de México (Unitec) y terminó casi con honores, a sólo un punto para tener la excelencia; la verdad se dedicó a estudiar y yo a trabajar y cuidar del niño. Obviamente, Brisa por las tardes hacia la labor de mamá, yo tenía que ir a trabajar, en ese entonces era empleado, tenía que trabajar con ciertos horarios o más porque me encargaba de las licitaciones y las gestiones gubernamentales. Finalmente, Brisa se graduó y entonces yo inicié mi camino. Después, hicimos la universidad juntos, ella tiene dos carreras es abogada y administradora de empresas”, contó Miguel Ángel.
Mientras nos platicaban todo el camino que tuvieron que recorrer para estar hoy donde se encuentran, Brisa recordó una anécdota que le gusta mucho contar pues de alguna manera ésta muestra que ella y Miguel no son personas improvisadas y que tienen un camino recorrido desde abajo dentro de la seguridad privada.
“Me acuerdo mucho que algo que siempre he admirado de Miguel es que es una persona muy trabajadora y perseverante, recuerdo que recién entró a la empresa, empezó en un área operativa, era instalador. Colocaba cercas electrificadas y entonces yo me acuerdo que en una ocasión él tenía que hacer una instalación muy cerca de donde vivíamos y entonces para mí fue como muy chistoso salir a la ventana y decirle: ‘Oye, ya vente a comer’. Somos personas muy trabajadoras que empezamos desde cero: yo cobraba los cheques de los clientes y administraba la nómina, y él inició como instalador de cercas electrificadas”, recordó.
“Yo terminé la preparatoria prácticamente por ahí de 2009 más o menos, pero todo porque Brisa me inspiró, apoyó y tuvo la paciencia, pues sacrifiqué mi tiempo de familia porque estudiaba los fines de semana para terminar una etapa personal, pero que a la larga nos iba a beneficiar. Posteriormente, terminé la prepa y entramos a estudiar la carrera. La cursamos juntos y éramos compañeros de salón, aunque no me dejaba copiar (risas)”, relató Miguel.
De acuerdo con Miguel Ángel, el proyecto de Multiproseg lo comenzó a trabajar más o menos por 2002, el cual arrancó con un contrato bastante interesante por ser relativamente fuerte y bueno, éste les dio las bases para cimentar la organización.
“Casados tenemos 20 años y con el negocio ya en una forma independiente tenemos desde 2011 a la fecha. Brisa estaba trabajando en otro lugar, pero siempre me apoyó en los temas legales de todo ámbito; así que era mi abogada corporativa externa. Hace un año tomamos la decisión de trabajar juntos. Actualmente, ella se encarga de todo lo que es el proceso administrativo de la empresa, cuidar el dinero, los procesos y poner orden, porque la verdad no me iba mal, pero no tenía mucho orden. Entonces me ayuda en eso y como lo digo, me cuida las espaldas para que yo pueda tranquilamente dedicarme a dar a conocer a la empresa”, comentó Miguel.

Trabajar juntos
Por su parte, Brisa comentó que el tema de trabajar juntos ha sido todo un proceso de adaptación, algo que no esta tan sencillo; sin embargo, después de arreglar algunas diferencias lograron conjuntar sus visiones y así lograr tener una mayor apertura a las ideas de cada uno.
“Quiero ayudarlo a darle un poco de forma a los procesos; no obstante siempre soy muy respetuosa de su liderazgo, creo que el líder principal en esa organización es Miguel y yo estoy contenta que así sea porque yo sé que es un proyecto que hicimos juntos y yo solamente lo complemento ya que cada quien sabe en lo que es bueno y hemos definido que nos corresponde, de esa forma hemos logrado trabajar muy respetuosamente”, explicó Brisa.
Por su parte, Miguel Ángel indicó que algo que valora mucho de Brisa es que es muy acertada en sus comentarios, aunque hubo veces en los que tuvieron diferencias; pero, aseguró, está consciente de que son personas diferentes y que tienen perspectivas distintas y lo único que permita que las diferencias sean llevadas a buenos términos es el respeto.
“Sí nos costó adaptarnos, no fue un proceso tampoco fácil, pero yo creo que lo que nos ha sacado adelante en todos nuestros aspectos como pareja y ahora como socios es el respeto. De repente como cualquier empresario tienes rachas buenas, malas, de ausencia, etc., tanto de recurso humano como económico, entonces vivimos intensamente muchas cosas. Sin embargo la regla que tenemos es llegando a casa, la oficina se cerró y somos Brisa y Miguel, la pareja de 20 años de casados que tenemos una vida personal y cambia, literalmente nos quitamos el saco y nos ponemos el pijama”, aseguró.
Tras el tema del trabajo en conjunto, surgió la pregunta: ¿cómo le han hecho para lograr que las diferencias que tienen en el trabajo y los desacuerdos se puedan superar y no sean la causa de complicaciones dentro de su relación? A lo que comentaron: objetivos en común, confianza, apertura y amor.
“Yo creo que lo que nos ha resultado mucho a nosotros es que siempre hemos tenido un objetivo en común, siempre nos hemos sentado a platicar y definir hacia dónde vamos, establecemos metas muy concretas de lo que deseamos para nuestro futuro y de nuestro hijo. Sobre eso definimos roles: tú, qué vas a hacer y yo, qué voy a hacer; y lo cumplimos. También, lo importante es el respeto de las actividades de cada quien para que el proyecto llegue a un feliz término, siempre tenemos esta forma de dialogar.
La verdad es que me acuerdo que cuando estábamos jóvenes, nos enojábamos y pasábamos dos días sin hablarnos, con la ley del hielo; sin embargo, ahora no puede pasar ni una hora sin que alguno de los dos ceda y diga: ‘A ver vamos a platicar’. Al final como los dos buscamos el mismo objetivo, entonces no podemos pensar que lo que lleguemos a decir o proponer sea algo que esté en contra del otro; eres parte de mí, por tanto, lo que me tengas que decir será para bien”, afirmó Brisa.
“De mi parte yo creo que es siempre mucho respeto, darle su lugar como profesional porque estamos hablando de un negocio, entender que tiene un punto de vista, otra perspectiva porque uno cuando está inmerso en lo que hace diariamente por muy grande o importante que sea tienes una visión, como dicen: 'Desde fuera del ruedo, se ven los toros diferentes'.
Yo creo que al final del día, si me molesta algún comentario, lo que trato es pensar el otro punto de vista y razonarlo. Además, créemelo aunque se escuche cursi, con amor, sé que no me está grillando ni tirando mala onda, como pudiera ser con otra relación; por ejemplo, un socio que por muy compadre y amigos que sea no comparte más que eso. También la honestidad es muy importante, por lo que cosas que pasan ya sean malas o buenas, al final siempre termino comentándolo con ella pues tomé la decisión hace 20 años que me casé con Brisa y quiero seguir adelante, por tanto no puedo esconderle cosas”, explicó Miguel.

Panorama de la seguridad privada
El ser profesional en este sector es muy relevante, y durante toda nuestra charla con Brisa y Miguel Ángel, nos platicaron de lo importante que es la preparación y seriedad con la que se debe trabajar en la seguridad, nos comentaron cómo perciben el antes y después de esta industria actualmente en México.
“Bueno yo hoy veo al sector mucho más profesional, creo que todos están enfocados en los temas de calidad y capacitación, así mismo se encuentran más comprometidos con la unión, hacer consensos y llegar a acuerdos para poder ser mejores.
Creo que antes era mucha improvisación lo que se veía, la gente iba aprendiendo en el camino, se tropezaban y les pasaban cosas, antes de llegar a un punto exitoso. Ahora hay desde normas de calidad, capacidades técnicas, escuelas, etc., existen muchas herramientas que han permitido que el sector se profesionalice y que actualmente haya menos gente improvisada.
Inclusive en las autoridades, yo creo que tenemos autoridades muy capaces que pueden llegar a consensos importantes con el sector y que eso nos va a llevar a todos a crecer y a subir los índices de calidad, sobre todo de ser capaces de tener empleos dignos; ser una fuente de trabajo importante.
En cuanto a la participación femenina en el sector, yo lo sigo viendo un poco cerrado, aún lo veo así; sin embargo, hay algunas mujeres que están destacando, eso me gusta muchísimo. Veo que tenemos mucha capacidad y sensibilidad que se compagina y da una fórmula muy acertada para diversas situaciones y me gusta ver a la gente de mi género haciendo las cosas bien, que son escuchadas, que tienen tema de conversación importante, que pueden externar su opinión, que aporten, etc.”, aseveró Brisa.
“Desde mi perspectiva, creo que ha evolucionado mucho pues siendo un empleado de una empresa de seguridad privada y ahora ser responsable de una, he visto cómo ha cambiado todo. Por ejemplo, se ha dado un cambio radical en la unidad del gremio. Si bien no existe una sola asociación, hay varias que actualmente terminan vinculadas en una sola, creo que eso es un paso fundamental y enorme para el medio.
El gremio ahora más que nunca está unido, eso es lo interesante, probablemente no todos estemos de acuerdo con algunas cosas, pero al final de día estamos ahí unidos, es decir apechugando lo que no te gusta y apoyando lo que sí; lo importan- te es que ahora menos que nunca nos desunamos, que nos mantengamos juntos, hay una situación de inseguridad muy difícil en el país, yo creo que si generamos nosotros, que somos los que conocemos, la cultura de la seguridad algo muy básico como espejear en tu coche, no circular en ciertos lugares a tales horas, etc., y si lo transmitimos a nuestros hijos, hermanos, primos y otros, tu ámbito de bolsa de seguridad se va acrecentando y vas generando una cultura, eso yo creo que es de mucha relevancia.
Hay iniciativas muy importantes como Seguridad por México, en donde queremos hacer una cadena para llevar a 10 invitados cada miembro de ésta a una reunión, que sumarían unos 700 invitados y que al final esas 700 personas transmitan el conocimiento que aprenderán ahí. Creo que es momento de hacer acciones ciudadanas que equilibren la balanza, una cultura de la seguridad.
Por otra parte, considero que ha crecido la participación de las mujeres dentro de la actividad diaria de la seguridad privada, tanto como empresarias como usuarias o profesionales de las cuales depende un área de seguridad de alguna empresa privada o dependencia gubernamental, eso es muy interesante. No obstante, creo que tal vez falta equilibrar un poco la balanza, también me queda claro que es un campo nuevo para ellas, no es porque no quieran, sino es como nos ha pasado a muchos que la vida nos lleva por diferentes lugares y al final, caemos en el sector de la seguridad y lo vamos conociendo hasta que nos enamoramos de éste.
Al menos en mi caso, yo nunca pensé en mi vida que a los 26 años me iba a casar y dedicarme a la seguridad privada. El día que me casé con Brisa, me casé convencido del amor que teníamos y la unión que íbamos a hacer; mas, nunca pensé que me iba a dedicar a esto, siendo honesto”, comentó Miguel.

¿Qué hay después de la seguridad?
Otro tema relevante para Brisa y Miguel Ángel es el tiempo que tienen para convivir con su familia, disfrutar las caminatas, ver cine, hacer actividades deportivas, leer, viajar y muchas otras cosas.
“Me gusta hacer ejercicio, hacer actividad física todos los días. En Cocoyoc nos gusta mucho salir a caminar con nuestros perros; hacemos unas caminatas de 10 km más o menos. Nos gusta mucho disfrutar con nuestra familia, que son nuestro hijo y nuestros perros. Me encanta mi casa de descanso, la verdad es que nos gusta mucho compartir con nuestra familia y amigos.
En lo personal a mí, me gusta mucho ir al cine, veo películas desde las más profundas hasta las más palomeras, y viajar, creo que es uno de nuestros objetivos cada año, nos fijamos un punto para salir de la rutina y conocer otras culturas, aprender, etc. Hablo en conjunto porque lo hacemos, es nuestro día a día. Nos encanta viajar, regresamos felices y sabiendo más. También me gusta el futbol soccer y el americano, sobre todo verlo con la familia pues es una forma de compartir y estar con ellos”, explicó Brisa.
“Comparto mucho de lo que Brisa ya mencionó, el cine me gusta, hacer ejercicio sobre todo correr que es a lo que me he dedicado más; lo que me agrada de esta actividad es el reto del día a día de cumplir las metas de kilometraje.
He corrido dos maratones, medios maratones y carreras más cortas. El desafío, en esta disciplina, es personal, no hay nadie entre tú y la meta más que los kilómetros que vas a recorrer. No tengo grandes marcas, mi mejor tiempo lo hice en el maratón de Nueva York: 4:15. En las carreras tienes todo el tiempo del mundo para pensar muchas cosas, hacer proyectos, planear negocios, ajustar tu vida, son tres largas horas que estás contigo mismo; es mi pasión.
Cuando estuve en la Preparatoria 5, fui seleccionado nacional de Lucha Grecorromana y fui Campeón Nacional de Primera Fuerza, estuve en Centroamericanos. Este es otro de los deportes que también me gusta mucho, obviamente, éste si tiene una edad para que sea practicado; mas es otra actividad que me apasiona.
Este deporte, me enseñó mucho la constancia, yo creo que hablar de lucha es hablar de la que se tiene cuando sales del vientre materno porque desde ese momento estás luchando por la vida. Creo que esta actividad, me enseñó a caerme y levantarme, muchas veces pierdes y pocas ganas, o muchas veces ganas y pocas pierdes. El deporte en mi vida sí ha sido algo que me ha ayudado mucho para sacar adelante a mi familia, empresa, todo”, aseguró Miguel Ángel.

¿Qué hay para el futuro?
Tras un largo trayecto recorrido de aprendizaje, emprendimiento y una vida juntos, todavía queda mucho por hacer, de acuerdo con Brisa y Miguel Ángel, ellos quieren continuar trabajando, mejorando y seguir siendo tan activos como hasta ahora.
“Los objetivos a corto plazo son seguir trabajando justamente en el tema de procesos de calidad porque quiero ver a Multiproseg muy bien posicionada; más que conocida, reconocida por lo que sabe hacer. También, queremos especializarnos, estamos trabajando en ver si entramos a una maestría o una especialización en alguno de los temas de seguridad.
En el largo plazo, me veo igual, la verdad es que tengo ejemplos de gente que ha trabajado toda su vida, no me veo siendo de otra forma, sino todos los días levantándome a producir y generar bienestar para mí y mi familia, así como para la gente que me rodea.
Siempre hemos hablado de que diversificar es importante en el tema financiero, no tener los ‘huevos en la misma canasta’, por lo que tenemos algunos proyectos; nos gusta mucho el tema del emprendimiento. Creo que para ser emprendedor se necesita tener sangre diferente, es saltar al vacío y creo que le estamos agarrando el gusto (risas)”, explicó Brisa.
“A corto plazo coincido totalmente con Brisa (mi esposa y mi socia), esto nos ha dado lo mucho o poco que tenemos, obviamente queremos hacer un diferencial, pero no me interesa ser la empresa más grande en volumen de contratos, sino quiero tener la empresa que puede generar las mejores condiciones de trabajo, donde sí tenemos una cantidad de personas trabajando en ella, entonces darles un trato y sueldo digno, que todos vayamos de la mano, que mis administrativos, guardias y operativos, todos estemos tranquilos y al final del día, si lo logramos se puede crear un círculo virtuoso: te cuiden tus empleados como tú cuidas de ellos.
A largo plazo, tanto mi esposa como un servidor venimos de una familia de cultura de trabajo, yo desde que me acuerdo mis padres eran las seis de la mañana y ya no estaban en la casa porque se iban a trabajar y eran las cinco o seis de la tarde y todavía no llegaban. Había que comer solo porque era lo común, una cultura de esfuerzo y trabajo. Además, no podría tirarme a la hamaca y no trabajar, me veo trabajando; por qué no, haciendo un proyecto bien elaborado, planeado y a lo mejor un relevo generacional, tenemos un hijo, pero al final del día aunque nos releve, yo creo que seguiría trabajando”, aseguró Miguel.

Fotos: Samuel Ortiz / SEA