EL ARTE DEL INTERROGATORIO FRENTE A LA CORRUPCIÓN

César Benavides Cavero

La entrevista se lleva a cabo para saber algo del interlocutor o descubrir un delito, por lo que es importante saber interpretar más que las palabras


En los actuales momentos que viven nuestras sociedades latinoamericanas con los sobornos perpetrados por varias constructoras brasileñas en más de 13 países, muchos se preguntan si nuestras autoridades están debidamente preparadas para entrevistar e interrogar a quienes infringieron la ley (desde presidentes, ministros y altas autoridades), en los casos de los sobornos o coimas pagadas por las constructoras Odebrecht, Lava Jato o cualquier otra.
Sin embargo, es necesario conocer que las autoridades federales de Brasil (procuradores, fiscales, jueces, policías, etc.) se prepararon con más de ocho años de anticipación, con verdaderos profesionales de las técnicas del arte del interrogatorio o entrevista.
Ambos vocablos los utilizaremos de manera sinónima porque el final será el mismo saber y conocer la verdad para la justicia, como por ejemplo cuando se le pregunta al impetrado o procesado Baratta ¿Cuál fue su relación con el señor presidente del Perú, Ollanta Humala? Y éste da su respuesta o puede acogerse al silencio, que lo permiten las leyes constitucionales y procesales de todos los países del mundo democrático, salvo los que aún se encuentran con dictadores de gobernantes.

Saber interrogar
Para conocimiento de los lectores nos llevaremos de la definición de ambos términos en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) y otros diccionarios, verbigracia la entrevista es el conversar con un interlocutor para saber algo y en el interrogatorio sería para saber una verdad referente a un delito o falta y tratar de descubrir un delito; en resumen es para vivir en armonía o en paz.
El sincretismo al que tendremos que arribar cuando apliquemos la ciencia de la fisonomía o morfo psicología para conocer mejor a nuestro interlocutor observando sus rasgos faciales, gestos y comportamiento nuestro artículo se ennoblece. Ergo, debemos recordar al maestro Alberto Einstein, cuando afirmaba: “Sí quieres conocer a tu interlocutor no escuches sus palabras analiza sus gestos”.
Sabiendo o conociendo que debe recordarse que un gesto vale “más que mil palabras” y que los “ojos son la ventana del alma de todos los ciudadanos del mundo”.
Por todo lo afirmado anteriormente podemos deducir que los detectives, fiscales, jueces, auditores forenses de la Contraloría y congresistas deben haber seguido un curso especial sobre las materias que se refieren a la entrevista e interrogatorio. En resumen, deben saber preguntar. Si desean arribar a un buen puerto, con este terremoto que nos han causado algunas autoridades por su debilidad moral en el ejercicio de sus funciones.