FARC: ¿DISIDENCIA O ESTRATEGIA?

Diofanor Rodríguez L. 

 Conozca cuál es el porcentaje real de la disidencia en este grupo narcoterrorista

Con el inicio de las concentraciones de las FARC, en las zonas destinadas para tal fin, se podrá de alguna manera, por fin, establecer cuál es el porcentaje real de la disidencia de este grupo narcoterrorista. Según las informaciones del Ministerio de Defensa, los porcentajes están entre el 5% al 10 por ciento. 

Es importante señalar que el frente 1 y frente Daniel Aldana, son en teoría los frentes que estarían en disidencia. El 13 de diciembre de 2016, las FARC anunciaron la expulsión de cinco comandantes de sus filas: Miguel Botache Santanilla, alias “Gentil Duarte”; Géner García Molina, alias “John 40” o “Jhon 40”; Luis Alfonso Lizcano Gualdrón, alias “Euclides Mora”; Ernesto Orjuela Tovar, alias “Giovanni Chuspas”, y Miguel Díaz San Martín, alias “Julián Chollo.”

De los expulsados, el principal es el señor “Gentil Duarte”, quien lleva muchos años en la organización criminal, y quien es el jefe del frente primero, uno de los que mueve bastante droga en los llanos orientales. Por otro lado, está “Jhon 40”, uno de los principales narcotraficantes de las FARC, ex jefe del frente 43. “Giovanni Chuspas” aparentemente dirigía actividades de tráfico de drogas del Bloque Este y fue uno de los principales miembros del Frente 16. “Julián Chollo” fue al parecer jefe del Frente 40 y coordinaba el tráfico de drogas a Brasil. “Euclides Mora” también fue uno de los delegados del proceso de paz de las FARC en La Habana, así como comandante del Frente 62. Todos estos jefes guerrilleros habían sido miembros del grupo guerrillero por mucho tiempo.

Con ellos podría consolidarse la disidencia de las FARC, que algunos podemos ver como una estrategia con el fin de poder tener dinero disponible para futuras campañas electorales. De hecho, según las informaciones que se han revisado, algunos de estos miembros habrían realizado contactos con el Clan del Golfo con el fin de realizar una alianza estratégica para el negocio de la droga. 

Seguramente delinquirían en la zona de los llanos orientales de Colombia, como lo muestra el siguiente mapa tomado de insightcrime.org:

 

Recientemente el periódico estadounidense, Wall Street Journal, publicó que un grupo brasileño denominado Primer Comando de la Capital (PCC), estaría reclutando miembros de las FARC, situación que podría obedecer a una estrategia de monopolizar el tema de narcotráfico y manejar algunas rutas que dejaría las FARC, e igual podría tener el objetivo de conseguir personal entrenado en manejo de explosivos y armamento que aporte este conocimiento a ese grupo delictivo, que también tiene su propio conflicto en Brasil. 

El PCC de Brasil inició como una pandilla, que fue formada por prisioneros en las cárceles como grupos de autoprotección. Fue conformado en São Paulo en la década de los 90 y según la información encontrada sobre esta organización criminal se cree que en estos momentos es la más organizada en Brasil. Controla el comercio de drogas entre Brasil, Bolivia y Paraguay. Su jefe Marcos Camacho, alias “Marcola”, es un sanguinario, y en una de la entrevistas que ha concedido, le preguntaron que si tenía miedo de morir y su respuesta fue “ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no, mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bomba, en las ‘villas miseria’ hay 100 mil hombres-bomba”.

Todo esto sumado a lo que el señor Fiscal General de la Nación de Colombia ha manifestado públicamente, en el sentido de que el Clan del Golfo ha estado ofreciendo dinero a miembros de las FARC para engrosar las filas de este grupo ilegal, y que los jefes de las FARC salieron a desmentir, deja claro que el tema de finalizar la guerra en Colombia va a tener sus dificultades. 

Es importante expresar que se espera que con las zonas de concentración sea posible definir la real disidencia de las FARC. El nuevo reto del Gobierno nacional y de las Fuerzas Armadas será perseguir a estas disidencias y evitar que los espacios dejados por el grupo terrorista sean ocupados por otras agrupaciones, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), Ejército Popular de Liberación (EPL), Clan del Golfo y grupos de delincuencia común. 

Podremos saber cómo evoluciona este escenario en el momento de la contienda política y realizando la revisión de las alertas tempranas que podamos establecer.