Delincuente por convicción

Omar Ballesteros

“Los jóvenes de hoy prefieren ser sicarios que trabajadores, todo es dinero y ven que el dinero es lo que importa”

Vivimos en una época sumamente difícil y que no tiene un tiempo para mejorar, y tampoco hay una voluntad de los líderes por lograrlo.
La delincuencia existe desde hace décadas, centurias y milenios, y el primer crimen reconocido, aunque no comprobado, es el asesinato de Caín a su hermano Abel con una quijada de burro al ser éste el favorito de Dios.
Los sociólogos y estudiosos de la humanidad y la forma en que las personas se relacionan dejan de manifiesto que el ser humano “roba” por necesidad, un padre de familia hurta pan porque no tiene dinero suficiente para darle de comer a su familia.
Los criminólogos tenemos observaciones diferentes sobre la forma en que el ser humano actúa en el delito, hace algunos años se acuñó el término “delincuente por convicción”, ¿qué es esto?: es aquella persona o grupo de personas que están convencidos de delinquir reconociendo la diferencia entre el bien y el mal.
No es una alteración mental, o una psicopatía, o mal formación de neuronas; es una persona que está completamente convencida y que ha decidido ser delincuente, y lo estamos viviendo hoy en día, los vandalismos por todos lados y a todos, los delincuentes por convicción ya hace tiempo que existían, pero no se les había tomado la importancia ya que todo el sistema penal se basa bajo la premisa de que toda persona puede ser rehabilitada y que puede volverse a integrar a la sociedad como un miembro productivo de ésta y que lo que hizo no fue porque quisiera. El reconocer que el delincuente por convicción tomó la decisión y elección de cometer actos en contra de las leyes y costumbres de la sociedad, deja de manifiesto que no va a poderse rehabilitar ya que su mente se programó y decidió cometer el acto.
Este concepto generado en Alemania nos permite reconocer cómo la sociedad está cambiando y con la globalización todo se está volviendo cada vez más complicado.

¿Cómo se hace un delincuente por convicción?
La sociedad no está exenta de esto, la falta de atención de los padres en las casas, porque ambos están trabajando, el gobierno autorizando lo que “cree” que está bien, la entrada de extranjeros con ideas muy variadas y diferentes a nuestra cultura, etc.
Los medios ayudan a que los jóvenes vean que es mejor ser delincuente que tener un trabajo honesto, ven todas las propiedades que poseen y claramente buscan la riqueza porque la sociedad enseña que es bueno tener riqueza sin importar qué.
Los jóvenes de hoy prefieren ser sicarios que trabajadores, todo es dinero y ven que el dinero es lo que importa, el dinero es la felicidad a su consideración, y se debe conseguir a como dé lugar.

¿Qué hacer ante este tipo de delincuente?
Tanto el gobierno como la sociedad no está lista para atender este tipo de delincuente, ni tampoco hay legislaciones que los consideren, a nosotros como empresarios de la seguridad privada nos toca un paquete muy difícil ya que en nuestro procesos de reclutamiento no está considerado este perfil de persona y las pruebas actuales no se han modificado.
Tenemos que preparar a nuestros hijos ante esta tendencia y estar observando cada vez más el comportamiento de ellos y las amistades con las que están, con quién se juntan, etc.

¿Que lleva a un joven a cometer una masacre?
El delincuente por convicción no sólo busca tener dinero, en muchos casos la necesidad emocional es más fuerte que el deseo del dinero, vengarse de aquellos que humillan, lastiman, ofenden, denigran; es un deseo de odio muy fuerte y que impulsa a cualquiera sin importar quién a liberar a la “bestia”.
Un ejemplo de esto es la película “The Purge” (“12 horas para sobrevivir”) donde un día al año es “correcto” hacer cualquier tipo de delito, el que sea, y principalmente y por “venganza” el asesinato es el predilecto. ¿Qué tan lejos estamos de esa película?, no sólo es ficción también se está viviendo en todas partes del mundo. Igual que la película, los jóvenes “gozan” con expiar sus emociones, sacar a la “bestia” que los impulsa a vengarse de lo que sea, porque otros tienen más que yo, porque otros tienen la mujer que amo, porque la mujer no me hizo caso, porque otro tiene el trabajo que merezco, porque mis padres me pegan, porque mis conocidos me hacen bullying, porque cualquier razón es perfectamente razonable a la vez que no.
Los males de la cultura nos llevan a redefinir como entender la realidad del mundo que vivimos, estos males como la comida chatarra, deshumanizarnos al ver el dolor ajeno, que la promiscuidad es un “derecho”, escuchar, ver y sentir el terror de las noticias, películas, series, etc., impulsan a modificar nuestro comportamiento por el tratamiento que el lóbulo frontal le da a la realidad percibida, el razonamiento entonces juega un papel importante en la formación de los conceptos de la realidad y cómo éstos se ajustan y modifican para que la mente se auto-proteja, la rutina le permite a la mente estar segura de que lo que vive es real, pero al cambiar lo que pasa en el mundo, al ver las masacres, al ver las explosiones, al escuchar las noticias de los horrores de la sociedad; la mente entonces buscará analizar su “nueva” realidad para sobrevivir, y en su caso tomar la decisión de que es mejor morir para pasar a otro “lugar” donde va a estar mejor.
Los extremistas-terroristas son un tipo de delincuente por convicción, pero a la vez no, porque para ellos no es delincuencia sino una forma de llegar a su Dios al liquidar a los “infieles” (todos los que nos somos partidarios de sus creencias), para este tipo de gente no es un delito y en verdad están convencidos de que está bien lo que hacen. El delincuente por convicción recordemos que es la persona que sabe la diferencia entre el bien y el mal y aún así irá en contra de las normas morales sin remordimiento, ¿es un sociópata?
Una vez en una conferencia me preguntaron: ¿Qué nos depara el futuro en materia de seguridad privada? R: Que tenemos mucho trabajo para muchos años y que los delitos en cualquier ámbito van a crecer exponencialmente, la sociedad está cambiando y con ello las fechorías.
Finalmente, podemos concluir que el delincuente por convicción es nuestro principal problema en materia de seguridad privada porque está en todos lados, laboral, financiera y socialmente.